Por primera vez en años me levanto temprano, no me pasaba desde el primer semestre de prepa que despertara por instinto a la misma hora todos los días; en aquel tiempo era por el pánico que me habían infundido mis nuevos maestros, ya saben, con el choro aquel de «Ya no es la secundaria, aquí todo es dos o tres veces más difícil; un seis no basta y las faltas pueden arruinar un perfecto diez». Vaya que me asusté, después de todo siempre había sido un nerd. Despertaba, como decía, naturalmente a las 5 de la mañana y, apurado y saltándome el desayuno, me aseguraba de tener todo en orden para la escuela. Si me sobraba tiempo era un bonus, pero eso casi nunca pasaba.
MCMXCIII | No escribo para él; escribo por su culpa. | El Punk Rock Arruinó mi vida.
lunes, 28 de noviembre de 2016
jueves, 17 de noviembre de 2016
Nena.
Mi nena me pone feliz, mi nena me pone contento, mi nena me hace un hombre especial después de ser gris por tanto tiempo. Mi nena se convierte en bailarina de algo que parece danza árabe, o tal vez sea ballet, no, es otra cosa pero yo de baile y arte no sé. Sólo sé que mi nena baila, y baila por encima de mí y a veces me hace bailar con ella, y entonces soy el niño de la película, soy el pequeño Billy Elliot y le bailo dentro; ella marca el ritmo y me dice cómo hacerlo, me dice siempre cómo hacer las cosas porque ella es una artista, y yo no sé de eso.
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